viernes, 5 de septiembre de 2025

GUÍA PARA CUIDAR LAS FUNDAS DEL SOFÁ



Lavar las fundas del sofá es una tarea clave para mantener tu hogar limpio y fresco, pero el proceso correcto depende mucho del tipo de tela. Aquí tienes una guía más completa para que sepas exactamente qué hacer con cada material.


Lo primero: la etiqueta de cuidado

Antes de empezar, siempre revisa la etiqueta de la funda. Es tu mejor fuente de información. Si no tiene etiqueta, la mayoría de los sofás tienen un código de limpieza en la parte de abajo.

  • W (Water): La tela se puede limpiar con productos a base de agua.

  • S (Solvent): Requiere un solvente de limpieza en seco.

  • W/S: Se puede usar tanto agua como un solvente de limpieza en seco.

  • X: Solo se puede aspirar. Este tipo de tela no debe mojarse.


Métodos de lavado según el tejido

Cada material tiene sus propias reglas. Sigue estos consejos para evitar daños.

Algodón y Poliéster

Estos son los más comunes y fáciles de lavar.

  • Lavado: Usa un programa delicado en la lavadora con agua fría o tibia (máximo 30 °C). Usa un detergente neutro y evita el cloro o los blanqueadores, ya que pueden dañar los colores.

  • Secado: Lo ideal es secar al aire libre, pero evita la luz directa del sol. Si usas secadora, hazlo a baja temperatura y retira la funda cuando aún esté un poco húmeda para que sea más fácil colocarla y evitar que se encoja.

Lino

Este material natural es elegante, pero requiere más cuidado.

  • Lavado: Si la etiqueta lo permite, usa un ciclo delicado con agua fría. Un lavado a mano en un barreño grande es una opción más segura para evitar que encoja. Usa un jabón suave y no lo frotes con fuerza.

  • Secado: No lo metas en la secadora. Sécalo al aire, estirándolo bien para reducir las arrugas.

Terciopelo y Chenilla

Estos tejidos son delicados y su textura es fácil de dañar.

  • Lavado: A menudo se recomienda la limpieza en seco. Si decides lavarlo en casa, usa un paño limpio y húmedo con un poco de detergente suave. Frota con movimientos circulares y con mucho cuidado.

  • Secado: Nunca lo metas en la secadora. Lo mejor es dejar que seque al aire. Una vez seco, puedes pasarle un cepillo de cerdas suaves para restaurar su textura y dirección natural. Evita el sol directo.


Guía para tratar manchas comunes

Actuar rápido es clave para eliminar una mancha. Primero, absorbe la mayor cantidad de líquido posible con un paño blanco o una toalla de papel. Luego, aplica uno de estos remedios:

  • Manchas de vino o café: Espolvorea un poco de sal sobre la mancha para que absorba el líquido. Deja actuar unos minutos y luego frota suavemente con un paño húmedo. También puedes usar una mezcla de agua y un poco de vinagre blanco.

  • Manchas de grasa (salsas, chocolate): Aplica una solución de agua tibia y unas gotas de jabón líquido. Frota con cuidado en movimientos circulares. El bicarbonato de sodio también es excelente para absorber la grasa.

  • Manchas de orina o vómito: Una mezcla de vinagre blanco y agua a partes iguales funciona muy bien. También puedes usar bicarbonato para neutralizar el olor antes de limpiar.

Recuerda, antes de aplicar cualquier producto, prueba siempre en una parte poco visible de la funda para asegurarte de que no dañará el color ni el tejido.


Mantenimiento regular para un sofá impecable

Para no tener que lavar las fundas tan a menudo, puedes hacer algunas cosas:

  • Aspira tu sofá una vez por semana para quitar el polvo, las migas y los pelos de mascotas. Presta especial atención a las grietas y las costuras.

  • Voltea y ahueca los cojines para que no pierdan la forma y se desgasten de manera uniforme.

  • Usa un protector de tela o un spray impermeabilizante si tienes niños o mascotas.

Siguiendo estos consejos, mantendrás tus fundas de sofá limpias y en perfecto estado por mucho más tiempo.

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